Uno de los muchos síntomas que podemos experimentar los enfermos de fibromialgia son los problemas cognitivos más conocidos como niebla mental o fibroniebla que causa dificultad para pensar.  Normalmente solemos tener momentos de lapsus de memoria a corto plazo, dificultad para encontrar palabras con las que explicarnos, poca concentración y atención, poca retención al leer, confusión mental…

Yo los he experimentado en varias ocasiones desde que padezco la enfermedad. Al principio de ser diagnosticada eran constantes; yo no entendía que una mujer joven, pues tenía 34 años, cuando hacía las tareas de casa, llegaba a olvidar como recoger la ropa recién planchada porque no conseguía distinguir a quién pertenecía cada prenda, u olvidar tareas tan simples como preparar la comida o la cena.

He llegado a encontrarme en la cocina, con los alimentos en la encimera y sin tener ni idea de qué hacer para cocinarlos. Son momentos muy difíciles…mi vida cotidiana se veía afectada, y en esos momentos pensaba que no iba a poder volver a hacer las tareas habituales que cualquier persona realiza en su vida día  a día.  A días, me levanto  con la mente despejada y soy capaz de hacer todas las tareas, e ir a trabajar sin que me cueste ningún esfuerzo, y sin embargo en otras ocasiones en las que casi no tengo tareas  que hacer,  no me veo capaz de resolver ni siquiera la situación más simple que se me pueda presentar.

Lo mismo me pasa con los estudios que acabo de retomar, que a días entiendo todo perfectamente y a días me cuesta muchísimo y tengo que hacer un esfuerzo mayor. Pero pienso que lo importante es mantener la mente activa.

Se cree que las causas que originan estos problemas cognitivos pueden ser por ejemplo la falta de sueño reparador, ya que los pacientes con dolor crónico quedan atrapados en un círculo vicioso causado por el dolor, insomnio y depresión, o por una distracción mental debida al dolor; el dolor  nos roba constantemente la atención, aún después años con él, es reconocido que a mayor dolor, mayor fibroniebla  pero también mayor insomnio y depresión.

Es recomendable para el tratamiento de la fibroniebla, reducir el estrés, para así mejorar nuestras crisis de dolor. También es recomendable hacer ejercicio y estar controlado por los especialistas y que nos realicen ajustes en la medicación cuando sea necesario y por último hacer ejercicios de memoria, juegos de palabras y otras actividades similares que nos ayudarán de una manera amena y efectiva a recuperar nuestras habilidades cognitivas afectadas.

Otra cosa que también ayuda muchísimo es la comprensión y aceptación de los que nos rodean, familiares, amigos… que deben entender que nuestra vida no va a ser la misma después del diagnóstico  de la fibromialgia.

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